1. Cepillado inteligente (y rápidoo)
No se trata solo de cepillar, sino de hacerlo bien. Usa una cantidad de pasta del tamaño de un grano de arroz para menores de 3 años y del tamaño de un chícharo para mayores. Elige cepillos suaves y hazlo dos veces al día, especialmente antes de dormir. Si tu hijo es pequeño, ayúdalo tú: el cepillado nocturno debe hacerlo un adulto.

